El Alzheimer es un tipo de demencia que causa problemas en la memoria, el pensamiento y el comportamiento.

Los síntomas generalmente se desarrollan lentamente y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que interfieren con las tareas cotidianas, en el mantenimiento de la salud si no se tiene la ayuda adecuada o suficiente, y acortan la esperanza de vida.

¿Qué  se puede hacer a nivel nutricional para mejorar el estado y pronóstico de estos pacientes?

La demencia es el deterioro de la función cognitiva que es más acentuado de lo que podría considerarse consecuencia del envejecimiento normal. Aunque cada sujeto es diferente, normalmente afecta a los hábitos alimenticios y muchas veces provoca una pérdida de interés por la comida y por tanto un empeoramiento del estado de salud.

Este estado tiene consecuencias; la dificultad para tragar o masticar suele ocurrir en etapas avanzadas y debe ser evaluada por un logopeda para poder llevar a cabo ejercicios que favorezcan el re- aprendizaje. También cambios drásticos en el gusto ya que olvida muchos sabores, y la persona puede empezar a preferir sabores más fuertes como el dulce o el picante, que le llamen mas la atención. La mala coordinación y la dificultad para reconocer el hambre y la sed también puede ser limitantes. Otro problema es que el paciente a veces cree que ya haya comido, o que no ha comido después de una ingesta por olvido y debemos estar tantos a la frecuencia de sus comidas. La depresión también aparece especialmente cuando la persona empieza a notar que tiene un problema de demencia y este autoconocimiento genera desgana y apatía.

El nutricionista debe hacer posible volver a estimular el interés por la comida del paciente, tenemos que asegurarnos de que los platos están bien presentados y de que haya variedad de colores, de que no  poner más de un plato a la vez para evitar distracciones o agobios, una estrategia podría ser implicar un poco al paciente por ejemplo en poner y quitar la mesa o aliñar algún plato, ya que esto puede ayudarlo a recordar que es la hora de comer. Ser flexible en el tiempo que el paciente necesita para comer requiere de paciencia y comprensión, no estamos tratando con una persona sana. Es importante identificar los gustos del paciente y la cantidad de comida tolerada por ingesta. Los platos bien presentados con variedad de colores y no sobrecargados suelen tener mejor aceptación. Hacer preparaciones sencillas, sabrosas y coloridas les suele llamar mas la atención  y estimula el gusto. Además de priorizar la materia primera de los alimentos debemos ser consecuentes con que es mejor que coman suficiente a que no coman nada, o coman insuficiente, por muy sano que sea comer todo al vapor y plancha….

El ritual de estas personas para ir a comer debe ser una situación que evite la ansiedad y el estrés. Es conveniente que puedan ir al baño antes de la comida para evitar posibles distracciones. Asegurarnos de si necesitan silencio a la hora de comer o se sienten mas cómodos con música o televisión (siempre que no distraiga demasiada atención) asegurarnos de que pueden manejar bien los cubiertos y si no es así adecuarlos (mas grandes, mas pequeños, de plástico, etc., Evitar que tengan cosas con que distraerse o ‘jugar en la mesa’ como los servilleteros, fruteros, jarrones, etc…

Otro aspecto importante es  hacer preparaciones o recetas culinarias que le recordaran a su infancia o juventud y les guste, para estimular la memoria y el deseo de comer.  También usar vajillas parecidas a las que usaban ellos ayudaría en este aspecto.

Si su enfermedad es muy avanzada y no puede comer correctamente y esto le causa frustración es preferible que puedan comer con las manos ya que esto ayuda a que el paciente mantenga independencia y mejore su autoestima. Algunos ejemplos son las tostadas con paté vegetal o picos de pan y semillas, tortillas de patata y verduras, falafell, albóndigas,  croquetas, los crudités, minibocadillos, macedonias, tartaletas….

En estadios mas avanzados se recurre a batidos y nutrición especial por sonda para asegurar de forma rápida el mínimo de nutrientes imprescindibles. Este seguimiento se hace a nivel medico y bajo supervisión 24 horas normalmente.

Nutrientes y alimentos que no pueden faltar, y que se deben evitar;

El patrón alimenticio optimo para el alzhéimer hace hincapié en los alimentos naturales de origen vegetal y limita al mismo tiempo las carnes rojas, las grasas saturadas y los dulces. Además, los estudios observacionales sugieren que la dieta puede reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer hasta en un 53%, así como retardar el declive cognitivo y mejorar la memoria verbal.

Las recomendaciones generales por parte del consenso medico son;

  1. Por lo menos tres porciones de cereales integrales al día
  2. Verduras de hojas verdes (como ensalada) por lo menos seis veces a la semana
  3. Otras verduras al menos una vez al día
  4. Bayas al menos dos veces por semana
  5. Carne roja menos de cuatro veces a la semana
  6. Pescado al menos una vez a la semana
  7. Aves de corral al menos dos veces por semana
  8. Frijoles más de tres veces por semana
  9. Frutos secos al menos cinco veces a la semana
  10. Comida frita o rápida menos de una vez a la semana
  11. Principalmente aceite de oliva para cocinar
  12. Menos de una cucharada de mantequilla o margarina al día
  13. Menos de una porción de queso a la semana
  14. Menos de cinco pasteles o dulces a la semana
  15. Un vaso de vino u otra bebida alcohólica al día

Éstas recomendaciones son una generalización que engloba (haciendo una especie de ‘acuerdo o media’) entre lo que seria óptimo con lo práctico, y con los intereses comerciales. Sabemos que una nutrición basada en plantas exenta de alcohol y carnes animales mejoraría todavía más  el pronóstico. Cómo  podemos observar en el listado hay recomendaciones mínimas para vegetales, y máximas para carnes, mantequilla, queso, pasteles y debería también estar en el alcohol obviamente…. Una nutrición basada en vegetales como la vegana o vegetariana demás puede influir en el proceso de depresión mejorando el estado.  Tenemos que ser creativos en el cocinado, pero escogiendo alimentos con gran densidad nutricional como los vegetales, legumbres, frutas, frutos secos y cereales integrales.

Ayudar a nuestros mayores y queridos es una obligación para todos. Pongámoslo fácil y mejoremos sus días con unas correctas actuaciones. 

Bibliografía:

 http://www.alzfae.org/

Mayo Clinic on Alzheimer’s Disease (Mayo Clinic sobre la enfermedad de Alzheimer)

Libro: Mayo Clinic on Healthy Aging (Mayo Clinic sobre el envejecimiento saludable)

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/alzheimers-disease/in-depth/15-simple-diet-tweaks-cut-alzheimers-risk/art-20342112

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6147775/ antidepressant foods

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19825218/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11434797/

http://www.alzfae.org/fundacion/669/alimentacion-sana-y-adecuada-a-su-estado